La gastronomía o el arte que estudia las relaciones del ser humano con su modo de alimentación y con el entorno es una disciplina en proceso de cambio.

Si hablamos de gastronomía sostenible o sustentable, un nuevo concepto en desarrollo, aquellas industrias que se adapten a los nuevos requerimientos de sostenibilidad y tendencias de alimentación irán muy por delante del resto.

En un artículo que publicamos anteriormente, ya explicamos cómo los nuevos modelos de alimentación se focalizan en un incremento de productos de origen vegetal y en el desarrollo de la industria plant based.

Actualmente la producción de carne y lácteos emiten más gases de efecto invernadero a la atmósfera que cualquier otro tipo de producción de alimentos. Ante datos como este, debemos tomar conciencia de que todas las culturas y civilizaciones pueden contribuir al desarrollo sostenible y todas ellas desempeñan un papel crucial en su facilitación.

La sostenibilidad debe ser un compromiso mundial.

Un dato a favor de la gastronomía sostenible

La FAO estima que el sector de las proteínas alternativas crecerá a 97 mill. de toneladas métricas para 2035. Lo que hasta hace solo unos años era “asunto de minorías” va tomando terreno de forma acelerada, siendo cada vez un sector más al alcance de todos.

No nos cabe duda de que la gastronomía sostenible puede desempeñar un papel fundamental, ya que promociona el desarrollo agrícola, la seguridad alimentaria, la nutrición, la producción sostenible de alimentos y la conservación de la biodiversidad.

Las cadenas de valor alimentarias modernas implican una mayor huella ecológica. Es decir que somos nosotros mismos los que estamos acelerando el impacto negativo que nuestro modo de vida tiene sobre el entorno con nuestras opciones alimentarias.

El sector agroalimentario debe buscar la forma de reducir su huella ecológica, que abarca las emisiones de gases de efecto invernadero, la utilización de agua, el desperdicio de alimentos, y sus efectos sobre la salud del suelo, los servicios ecosistémicos y la biodiversidad.

La presión sobre las tierras y los recursos hídricos que actualmente ya escasean y se encuentran con diferentes problemas es creciente y trabajar en el concepto de gastronomía sostenible es indispensable.

Por esto la asamblea general de la ONU ha trazado su propio plan, la agenda 2030.

Los valores de Sanygran son Innovación, Salud, Sostenibilidad y Sabor. Estamos trabajando en el cambio de la producción de alimentos y en la mejora de la huella ecológica, sin olvidarnos en ningún momento del sabor.

Nuestra labor es ofrecer a nuestros clientes las soluciones más óptimas sin dejar de lado esos valores, y no tenemos ninguna duda al afirmar que la gastronomía sostenible es el futuro.

 

Gastronomía sostenible en la práctica

El slogan de Sanygran “Equilibrio para nuestro futuro” pone foco precisamente en la sostenibilidad. Alineándose con los objetivos sostenibles que plantea la Asamblea General de la ONU en la Agenda 2030, un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad.

En Sanygran elaboramos productos no solo saludables para las personas sino también para el planeta.

¿Cómo trabajamos en pro de la gastronomía sostenible?.

Por ejemplo, nuestro producto Legumeat® está hecho de una combinación de cereales y legumbres. Creamos un producto innovador con una textura muy similar a la de la carne y con sabor neutro para poder ser utilizado en multitud de recetas.

Además Legumeat® ofrece una nutrición innovadora y es apto para veganos, vegetarianos, celíacos y para todas las personas que deseen por distintos motivos, éticos, de salud o ambientales, minimizar o erradicar el consumo de carne en sus dietas.

 

Concepto ERES lo que comes

A principios del siglo XIX, el filósofo alemán Ludwig Feuerbach acuñó la sabía frase: “Eres lo que comes”. Su teoría sobre los alimentos tiene una gran importancia ética y política, porque argumenta que la comida y hábitos alimentarios afectan directamente a la salud de las personas, pero además deduce que la comida nutre nuestra sangre que llega al corazón y cerebro por lo que la alimentación humana es la base de la cultura y el sentimiento. Es decir, del cómo somos en esencia.

Lo que comemos dice mucho de lo que somos, de eso no tenemos duda y esta es suficiente razón para seguir innovando y apostando por una gastronomía cada vez más sostenible, eso sí sin olvidarnos del sabor.